Probablemente no faltará quien lea estas líneas y aún no sepa que La Prensa Gráfica despidió ayer a 171 de sus trabajadores, así de repente, sin andar con miramientos o valorando si el trabajador, la periodista, el prensista, la secretaria, el vendedor o la diseñadora contaban con cinco, diez o quince años quebrándose la espalda y sudando hasta de por allá para que la empresa de los Dutriz se expandiera cada vez más a nivel nacional e internacional.
La jornada del jueves 14 de agosto será recordada por muchos como la del último día dentro de "la base", a la espera del llamado para dejar de golpe sus sueños y aspiraciones en el mundo del periodismo escrito "de élite" en la Residencial Santa Elena, independientemente de la sección de la maquila en que se encontrara laborando.
Se trata ya de un hecho difundido en algunos medios nacionales como Canal 33 y Diario Co-Latino, al mejor estilo del último despido masivo ocurrido en la casa de las "Noticias de Verdad" que se remonta a unos ocho años, o de forma similar al abuso que sufrieron los trabajadores de Canal 12 cuando la mayoría de sus acciones fueron adquiridas por TV Azteca y se optó por invitar a un buen número de ellos (incluyendo a la larga a Mauricio Funes) para que dejaran de laborar para don Jorge Zedán, quien lo sabemos, ahora se dedica más al mundillo del deporte blanco en Las Veraneras.
En la coyuntura actual, la maniobra oscura de La Prensa Gráfica ha sido denunciada por la APES, poniendo en duda la supuesta crisis financiera que ha puesto como pretexto LPG; datos de Co-Latino sostienen que son 40 los periodistas, fotoperiodistas y diseñadores despedidos del área de Redacción. También El Faro y el sindicato SIMPESS se han solidarizado con los colegas por su repentino problema. Falta ver que dirá la Iglesia Católica, mejor dicho, Monseñor Gregorio Rosa Chávez. Despáchese con todo Goyito, que el Opus Dei, también lo sabemos, es por gusto.
Como un rumor a voces se conoce también que los despidos continuarán, esta vez afectando a los empleados de la sección Política, LPG Datos y de corresponsalías en el interior del país; similar sería la situación para algunos trabajadores del periódico El Gráfico, hermano menor de La Prensa Gráfica. ¡Ojalá que no, la verdad!
Moraleja, aquí sí que sin ningún sarcasmo, sino más bien con los deseos más sinceros: Chavos, cheras, bichos de todos los estratos del país, vayan tachando de sus aspiraciones laborales a LPG, aprendan de la historia; a la larga, los Dutriz no se andan con babosadas, ni se tocan la conciencia para mandar al carajo a quien se le ocurra. Consejo de corazón.
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